HORTIGOSA.

¿Que tan zeloso es?

LORENZA.

Digo, que le vendian el otro dia una tapicería á bonísimo precio, y por ser de figuras no la quiso; y compró otra de verduras, por mayor precio, aunque no era tan buena. Siete puertas hay antes que se llegue á mi aposento, fuera de la puerta de la calle, y todas se cierran con llave; y las llaves no me ha sido posible averiguar dónde las esconde de noche.

CRISTINA.

Tia, la llave de loba, creo que se la pone entre las faldas de la camisa.

LORENZA.

No lo creas, sobrina: que yo duermo con él y jamás le he visto, ni sentido que tenga llave alguna.

CRISTINA.

Y mas, que toda la noche anda como trasgo por toda la casa; y si acaso dan alguna música en la calle, les tira de pedradas porque se vayan: es un malo, es un brujo, es un viejo, que no tengo mas que decir.