Aun bien que tengo gregüescos, que no hay raton que se me entre, por pequeño que sea.

CHANFALLA.

Esta agua, que con tanta priesa se deja descolgar de las nubes, es de la fuente que da orígen y principio al rio Jordan: toda mujer á quien tocáre en el rostro, se le volverá como de plata bruñida, y á los hombres se les volverán las barbas como de oro.

CASTRADA.

Oyes, amiga, descubre el rostro, pues ves lo que te importa. ¡Ó qué licor tan sabroso! cúbrase padre, no se moje.

JUAN.

Todos nos cubrimos, hija.

BENITO.

Por las espaldas me ha calado el agua hasta la canal maestra.

CAPACHO.