LEONARDA.
Cristina, mira quién llama.
ESTUDIANTE.
Señoras; yo soy, un pobre estudiante.
CRISTINA.
Bien se os parece que sois pobre y estudiante, pues lo uno muestra vuestro vestido, y el ser pobre vuestro atrevimiento. ¡Cosa estraña es esta, que no hay pobre que espere á que le saquen la limosna á la puerta, sino que se entran en las casas hasta el último rincon, sin mirar si despiertan á quien duerme, ó si no!
ESTUDIANTE.
Otra mas blanda respuesta esperaba yo de la buena gracia de vuestra merced: cuanto mas que yo no queria, ni buscaba otra limosna, sino alguna caballeriza, ó pajar donde defenderme esta noche de las inclemencias del cielo, que segun se me trasluce, parece que con grandísimo rigor á la tierra amenazan.
LEONARDA.
¿Y de dónde bueno sois amigo?