ESTUDIANTE.

¿Cómo si sé pelar? No entiendo eso de saber pelar, sino es que quiere vuestra merced motejarme de pelon: que no hay para qué, pues yo me confieso por el mayor pelon del mundo.

CRISTINA.

No lo digo yo por eso, en mi ánima, sino por saber si sabia pelar dos ó tres pares de capones.

ESTUDIANTE.

Lo que sabré responder es, que yo, señoras, por la gracia de Dios, soy graduado de bachiller por Salamanca, y no digo...

LEONARDA.

De esa manera, quién duda, sino que sabrá pelar, no solo capones, sino gansos y abutardas. Y en esto del guardar secreto, ¿cómo le va? ¿y á dicha es tentado de decir todo lo que ve, imagina, ó siente?

ESTUDIANTE.

Asi pueden matar delante de mí mas hombres que carneros en el rastro, que yo desplegue mis labios para decir palabra alguna.