Topó una vez á una tendera que llevaba delante de sí una hija suya muy fea, pero muy llena de dijes, de galas y de perlas, y díjole á la madre:
—Muy bien habeis hecho en empedralla, porque se pueda pasear.
De los pasteleros dijo que habia muchos años que jugaban á la dobladilla, sin que les llevasen la pena porque habian hecho el pastel de á dos (maravedises) de á cuatro, el de á cuatro de á ocho, y el de á ocho de á medio real, por solo su albedrío y beneplácito.
De los titereros decia mil males: decia que era gente vagamunda y que trataba con indecencia de las cosas divinas, porque con las figuras que mostraban en sus retratos, volvian la devocion en risa, y que les acontecia envasar en un costal todas ó las mas figuras del Testamento viejo y nuevo, y sentarse sobre él á comer y beber en los bodegones y tabernas: en resolucion, decia que se maravillaba de cómo quien podia no les ponia perpetuo silencio en sus retablos, ó los desterraba del reino.
Acertó á pasar una vez por donde él estaba un comediante vestido como un príncipe; y en viéndole dijo:
—Yo me acuerdo haber visto á este salir al teatro enharinado el rostro y vestido un zamarro del reves, y con todo esto á cada paso fuera del tablado jura á fe de hijodalgo.
—Débelo de ser, respondió uno, porque hay muchos comediantes que son muy bien nacidos y hijosdalgo.
—Así será verdad, replicó Vidriera; pero lo que ménos ha menester la farsa es personas bien nacidas; galanes sí, gentiles hombres y de espeditas lenguas: tambien sé decir dellos que en el sudor de su cara ganan su pan con inllevable trabajo, tomando continuo de memoria, hechos perpetuos jitanos de lugar en lugar, y de meson en venta, desvelándose en contentar á otros, porque en el gusto ajeno consiste su bien propio: tienen mas, que con su oficio no engañan á nadie, pues por momentos sacan su mercaduría á pública plaza, al juicio y á la vista de todos: el trabajo de los autores es increible, y su cuidado estraordinario, y han de ganar mucho para que al cabo del año no salgan tan empeñados, que les sea forzoso hacer pleito de acreedores; y con todo esto son necesarios en la república, como lo son las florestas, las alamedas y las vistas de recreacion, y como lo son las cosas que honestamente recrean.
Decia que habia sido opinion de un amigo suyo, que el que servia á una comedianta, en solo una servia á muchas damas juntas, como era á una reina, á una ninfa, á una diosa, á una fregona, á una pastora, y muchas veces caia la suerte en que sirviese en ella á un paje y á un lacayo, que todas estas y mas figuras suele hacer una farsanta.
Preguntóle uno que cuál habia sido el mas dichoso del mundo. Respondió que nemo; porque nemo novit patrem: nemo sine crimine vivit: nemo sua sorte contentus: nemo ascendit in cœlum.