—Eso, respondió la huéspeda, en vuestra mano está; pero en verdad que segun vos decís, el mozo sirve de manera, que seria conciencia el despedille por tan liviana ocasion.

—Ahora bien, dijo el marido, estaremos alerta, como vos decís, y el tiempo nos dirá lo que habemos de hacer.

Quedaron en eso, y tornó á poner el huésped el libro donde lo habia hallado. Volvió Tomas ansioso á buscar su libro, hallóle, y porque no le diese otro sobresalto, trasladó las coplas, rasgó aquellas hojas, y propuso de aventurarse á descubrir su deseo á Costanza en la primera ocasion que se le ofreciese. Pero como ella andaba siempre sobre los estribos de su honestidad y recato, á ninguno daba lugar de miralla, cuanto mas de ponerse á pláticas con ella; y como habia tanta gente y tantos ojos de ordinario en la posada, se aumentaba mas la dificultad de hablalla, de que se desesperaba el pobre enamorado. Mas habiendo salido aquel dia Costanza con una toca ceñida por las mejillas, y dicho á quien se lo preguntó que por qué se la habia puesto, que tenia un gran dolor de muelas, Tomas, á quien sus deseos avivaban el entendimiento, en un instante discurrió lo que seria bueno que hiciese, y dijo:

—Señora Costanza, yo le daré una oracion en escrito que á dos veces que la rece, se le quitará como con la mano su dolor.

—Norabuena, respondió Costanza, que yo la rezaré, porque sé leer.

—Ha de ser con condicion, dijo Tomas, que no la ha de mostrar á nadie, porque la estimo en mucho, y no será bien que por saberla muchos se menosprecie.

—Yo le prometo, dijo Costanza, Tomas, que no la dé á nadie, y démela luego, porque me fatiga mucho el dolor.

—Yo la trasladaré de la memoria, respondió Tomas, y luego se la daré.

Estas fueron las primeras razones que Tomas dijo á Costanza, y Costanza á Tomas en todo el tiempo que habia que estaba en casa, que ya pasaban de veinte y cuatro dias.

Retiróse Tomas, y escribió la oracion, y tuvo lugar de dársela á Costanza sin que nadie lo viese, y ella con mucho gusto y mas devocion se entró en un aposento á solas, y abriendo el papel, vió que decia desta manera.