LEON.
PEDRO ALVAREZ.
Nunca menos con afan
He caminado camino,
Y segun que yo imagino,
No está muy lexos Oran:
Gracias te doy, Rey divino.
Virgen pura, á vos alabo,
Y ruegoos lleveis al cabo
Tan estraña caridad,
Que si me dais libertad,
Prometo seros esclavo.
Entrase.
Sale OCASION y NECESIDAD.
OCASION.
Necesidad, fiel executora
De qualquiera delito que se ofrece,
La publica Ocasion y la secreta
Ya ves quan apremiadas y forzadas
Del cruel infernal habemos sido,
Para venir á combatir la roca
Del pecho encastillado de un cristiano
Que está rebelde, y mas, que no teme
Del niño y fiero dios la grande fuerza.
Es menester que esta le solicites,
Y te le muestres siempre á todas horas
En el comer, en el beber, en todas
Las cosas que pensare y pretendiere.
Yo de mi parte de contino pienso
Ponermele delante, y la miseria
De mis pocos cabellos ofrecerle,
Y detener mi vuelo, porque pueda
Asirme della, cosa poco usada
De mi ligera condicion y presta.
NECESIDAD.
Bien puedes, Ocasion, estar segura,
Que yo hare por mi parte marabillas,
Si tu favor y ayuda no me falta.
Pero ves aqui viene el indomable,
Apercibete, hermana, y derribemos
La vana presuncion deste cristiano.
Sale AURELIO.
AURELIO.
Qué no ha de ser posible, pobre Aurelio,
El defenderte desta mora infame,
Que por tantos caminos te persigue?
Sí será, sino me niega el cielo
El favor que hasta aqui no me ha negado.
De mil astucias usa y mil maneras
Para traerme á su lascivo intento,
Ya me regala, ya me vitupera,
Ya me mata de hambre y de miseria.
NECESIDAD.
Grande es por cierto, Aurelio, la que tienes.
AURELIO.
Grande necesidad es la que paso.
NECESIDAD.
Rotos traes los zapatos y el vestido.
AURELIO.
Zapatos y vestido tengo rotos.
NECESIDAD.
En un pellejo duermes, y en el suelo.
AURELIO.
En el suelo me acuesto, y en un pellejo.
OCASION.
Pues yo sé, si quisieses, que hallarias
Ocasion de salir dese trabajo
Muy presto, sin contraste, á poca costa.
AURELIO.
Pues yo sé, si quisiese, que hallaria
Ocasion de salir deste trabajo
Muy presto, sin contraste, á poca costa.
OCASION.
Con no mas que querer á tu ama Zara,
O con dar muestras solo de querella.
AURELIO.
Con no mas de querer bien á mi ama,
O fingir que la quiero, me bastaba.
Mas quién podrá fingir lo que no quiere?
NECESIDAD.
Necesidad te fuerza á que lo hagas.
AURELIO.
Necesidad me fuerza á que lo haga.
OCASION.
Quán rica es para tí, y quan hermosa!
AURELIO.
Quán rica y quán hermosa que es mi ama!
NECESIDAD.
Y liberal, que hace mas al caso,
Que te dará á montón lo que quisieres.
AURELIO.
Y siendo liberal y enamorada,
Darame todo quanto le pidiere.
OCASION.
Estraña es la ocasion que se te ofrece.
AURELIO.
Estraña es la ocasion que se me ofrece,
Mas no podrá torcer mi hidalga sangre,
De lo que es justo, y á sí misma debe.
OCASION.
Quién tiene de saber lo que tu haces?
Que un pecado secreto aunque sea grave,
Cerca tiene el remedio y la disculpa.
AURELIO.
Quién tiene de saber lo que yo hago?
Y un pecado secreto, aunque sea grave,
Cerca tiene el remedio y la disculpa.
OCASION.
Y mas, que la ocasion mil ocasiones
Te ofrecerá secretas y escondidas.
AURELIO.
Y mas, que á cada paso se me ofrecen
Infinitas secretas ocasiones.
Cerrar quiero con una. Aurelio, paso,
Que no es de caballero lo que piensas,
De lo que á Cristo y á su sangre debes.
NECESIDAD.
Misericordia tiene y tubo Cristo,
Con que perdona siempre las ofensas
Que por necesidad pura se hacen.
AURELIO.
Pero bien sabe Dios que aqui me fuerza
Pura necesidad, y esta reciba
El cielo por disculpa de mi culpa.
OCASION.
Ahora es tiempo, Aurelio, ahora puedes
Asir á la ocasion por los cabellos,
Mira quan blanda, dulce y amorosa
La mora hermosa viene á tu mandado.
Sale ZARA.
ZARA.
Aurelio, solo estás?
AURELIO.
Y acompañado.
ZARA.
De quién?
AURELIO.
De un amoroso pensamiento.
ZARA.
Quién fue la causa?
AURELIO.
Si te la dixese,
Podrá ser que ya no me llamases
Riguroso ó cruel desamorado.
NECESIDAD.
Obrando va tu fuerza, compañera.
OCASION.
Pues no ha de obrar? Escucha en lo que pára.
ZARA.
Sigueme, Aurelio, y entremos en mi casa.
Vase.
AURELIO.
Sí seguiré, señora, que ya es tiempo
De obedecerte, pues que soi tu esclavo.
NECESIDAD.
Por tierra va, Ocasion, el fundamento
Del bizarro cristiano, yá se rinde.
OCASION.
Tales combates juntos le hemos dado.
Entremonos con Zara en su aposento,
Y allá de nuevo, quando Aurelio entrare,
Tornaremos á dalle tientos nuevos.
Entranse NECESIDAD y OCASION, y queda AURELIO.
AURELIO.
Aurelio, dónde vas? para dó mueves
El vagaroso paso? quién te guia?
Con tan poco temor de Dios te atreves
A contentar tu loca fantasia?
Las ocasiones faciles y leves
Que el lascivo regalo al alma invia,
Tienen de persuadirte y derribarte,
Y al vano y torpe amor blando entregarte.
Es este el levantado pensamiento,
Y el proposito firme que tenias,
De no ofender á Dios, aunque en tormento
Acabases tus torpes tristes dias?
Tan presto has ofendido y dado al viento
Las justas y amorosas fantasias,
Y ocupas la memoria de otras vanas,
Deshonestas, infames, y livianas?
Vaya lexos de mí el intento vano,
Afuera pensamiento mal nascido,
Que el loco enredador de amor insano
De otro mas limpio amor será rompido,
Cierto, cristiano soy, y he de vivir cristiano;
Y aunque á terminos tristes conducido,
Dadivas, promesas, ó astucias y arte,
No harán que un punto de mi Dios me aparte.
Sale FRANCISQUITO cautivo.
FRANCISCO.
Has visto, Aurelio, á mi hermano?
AURELIO.
Dices Juanico?
FRANCISCO.
Sí.
AURELIO.
Poquito ha que le ví.
FRANCISCO.
O santo Dios soberano.
AURELIO.
Padeceis algun tormento?
FRANCISCO.
Sí, una fatiga
Que no sé como la diga
Segun la pena que siento.
Y no querais saber mas
Para entender mi cuidado,
Sino que mi hermano ha dado
El anima á satanas.
AURELIO.
Ha renegado por dicha?
FRANCISCO.
Dicha llamas renegar?
Si él lo viene á efectuar,
Ello será por desdicha.
Ha dado ya la palabra,
Que esto, hermano, es lo que siento,
De ser turco, y este intento
Con regalos siempre labra.
AURELIO.
Vesle, Francisco, á do asoma;
Bizarro viene por cierto.
Entra JUANICO, vestido como turco bizarro.
FRANCISCO.
Estos vestidos le han muerto:
Que él, qué sabe de Mahoma?
AURELIO.
Vengais norabuena, Juan.
JUAN.
No sabeis que ya me llamo:
AURELIO.
Cómo?
JUAN.
Ansi como mi amo.
FRANCISCO.
En qué modo?
JUAN.
Soliman.
FRANCISCO.
Tosigo fuera mejor,
Que envenenára aquel hombre
Que á este ha mudado el nombre.
Qué es lo que dices, traidor?
JUAN.
Pero poquito de aquesto,
Que yo lo diré á mi amo,
Porque Soliman me llamo,
Me amenaza, bueno es eso.
FRANCISCO.
Abrazame, dulce hermano.
JUAN.
Hermano, de quando acá?
Apartese el perro allá,
No me toque con la mano.
FRANCISCO.
Porqué conviertes en lloro
Mi contento, hermano mio?
JUAN.
Ese es grande desvario:
Hay mas gusto que ser moro?
Mira este galan vestido
Que mi amo me le ha dado,
Y otro tengo de brocado
Muy mas rico y mas pulido.
Alcuzcuz como sabroso,
Corbeta de azucar bebo,
Y el carden, que es dulce, bebo,
Y el pilao, que es provechoso,
Y en valde trabajaré
De aplacarme con tu lloro;
Mas si tú quieres ser moro,
A fe que lo acertarás,
Toma mis consejos sanos
Y veraste mejorado;
Y quedaos, porque es pecado
Hablar tanto con cristianos.
Vase con mucha gravedad, haciendo burla.
AURELIO.
Hay desventura igual en todo el suelo!
Qué red tiene el demonio aqui tendida,
Con que estorba al cristiano ir al cielo!
FRANCISCO.
O tierna edad, quan presto eres vencida!
Siendo en esta Sodoma requestada
Y con falsos regalos combatida.
AURELIO.
O quan bien la limosna es empleada
En rescatar muchachos, que en sus pechos
No está la santa fe bien arraigada!
O si de hoy mas en caridad deshechos
Se viesen los cristianos corazones,
Y fuesen en el dar no tan estrechos,
Para sacar de grillos y prisiones
Al cristiano cautivo, especialmente
A los niños de flacas intenciones!
Esta santa obra en sí tan excelente,
Que en ella sola estan todas las obras
Que al cuerpo y alma tocan juntamente.
Al que rescatas, de peligro cobras;
Reduces á su patria al peregrino,
Quitasle de cien mil y mas zozobras,
De hambre que le aflige de contino,
Y de la insufrible sed y de consejos,
Que procura cerrarles el buen camino,
De muchos y continuos aparejos
Que aqui tiene el demonio, con que toma
A muchachos estraños, y aun á viejos.
O fementida seta de Mahoma,
Ancha, lasciva, poco escrupulosa,
Con qué facilidad los simples doma!
FRANCISCO.
Mandasme, buen Aurelio, alguna cosa?
AURELIO.
Dios te guie, Francisco, ten paciencia;
Que la mano bendita poderosa
Curará de tu hermano la dolencia.
Entra SILVIA.