—Aprensiones tuyas...

—No, no lo son.

—Y tu madre?

—Mi madre...


XXVI

—Mira, Joaquín—le dijo un día Antonia a su marido,—me parece que el mejor día nuestra hija se nos va o nos la llevan...

—Joaquina? Y a dónde?

—Al convento!

—Imposible!