XXVIII
—Quién fuera usted, don Joaquín—decíale un día a éste aquel pobre desheredado aragonés, el padre de los cinco hijos, luego que le hubo sacado algún dinero.
—Querer ser yo! No lo comprendo!
—Pues sí, lo daría todo por poder ser usted, don Joaquín.
—Y qué es eso todo que daría usted?
—Todo lo que puedo dar, todo lo que tengo.
—Y qué es ello?
—La vida!
—La vida por ser yo!—y a sí mismo se añadió Joaquín: «Pues yo la daría por poder ser otro!»
—Sí, la vida por ser usted.