—Lo único? Parece mentira que me lo digas ahora. Hoy lo que me preocupa es este niño. Y será un gran artista!

—Que herede tu genio, no?

—Y el tuyo!

El niño miraba sin comprender el duelo entre sus dos abuelos, pero adivinando algo en sus actitudes.

—Qué le pasa a mi padre?—preguntaba a Joaquín su yerno—que está chocho con el nieto, él que apenas nunca me hizo caso? Ni recuerdo que siendo yo niño me hiciese esos dibujos...

—Es que vamos para viejos, hijo—le respondió Joaquín,—y la vejez enseña mucho.

—Y hasta el otro día, a no sé qué pregunta del niño, le vi llorar. Es decir, le salieron las lágrimas. Las primeras que le he visto.

—Bah! Eso es cardíaco!

—Cómo?