—El otro día conocí al fin á su padre de usted, á don Avito. Es un sujeto interesante. Le felicito...

Siente Apolodoro que algo así como una bola le tapona el gaznate, y le entran ganas de arrancar á Federico la corbata y de tirársela al río.

—Sus concepciones pedagógicas ofrecen tanto atractivo como las concepciones opuestas... Eso de la pedagogía no ha entrado aún en un campo verdaderamente experimental, aunque, por lo visto, algo ha intentado en tal sentido su señor padre de usted...

Y como Apolodoro calla, dice de repente Federico:

—¿De modo y manera que queremos á Clarita?

—¿Queremos?—preguntó Apolodoro al notar que el otro recalcaba la palabra.

—Queremos, sí.

—Pero es que queremos...

—Es primera persona del plural del presente de indicativo, plural de yo, según dicen, aunque no veo porque ha de ser más plural de yo que de tú, puesto que se trata ahora de usted, que es un tú y de mí...

—Los dos somos yos...