—¿Qué? ¡matarle!

—¿Matarle? ¿pero sabes lo que estás diciendo?

—¡Matarle ó matarte! Justar vuestras vidas ante Helena.

—Se llama Clara, Hildebrando.

—Sé lo que me digo, justar vuestras vidas ante Helena, ante la mujer.

Nam fuit ante Helenam cunnus deterrima belli

Causa, sed ignotis perierunt mortibus illi.

Te lo digo en latín para no escandalizar tus oídos, no avezados á la hermosa sinceridad pagana. Justa tu vida ante Helena, y si no eres capaz de ello... ¡esclavo!—y al decir esto se sacude la melena,—enviar tu dimisión de la vida al

brutto