—Te rezaré, madre...
—A la Virgen, hija, a la Virgen...
—Te rezaré, madre, todas las noches antes de acostarme...
—Bueno, no llores así...
—Pero si no lloro, ¿no ves que no lloro?
—Para lavar los ojos cuando han visto cosas feas no está mal, pero tú no has visto cosas feas, no puedes verlas...
—Y si es caso, cerrando los ojos...
—No, no, así se ven cosas más feas. Y pide por tu padre, por tu madre, por mí... No olvides a tu madre...
—Si no la olvido...