—Sí que la tengo. Y por eso le ayudo y le sostengo. Es como otro hijo mío.
—Le ayuda... le sostiene...
—Sí, le ayudo y le sostengo a ser padre...
—A ser padre... a ser padre... Pero él es un hombre...
—¡Y yo una mujer!
—Es débil...
—¿Soy yo fuerte?
—Más de lo debido.
—¿Más de lo debido? ¿Y lo de la mujer fuerte?