Para las posesiones inglesas.

1831.£ 10,254,940
1842.£ 13,261,436
1853.£ 33,382,202

Así, en tanto que el aumento de 1831 á 42 fué de £ 3,006,496, el aumento de 1842 á 1853 subió á £ 20,120,766.

El valor de las esportaciones para paises estrangeros, durante el mismo periodo, fué el siguiente:

1831.£ 26,909,432
1842.34,119,587
1853.65,551,519

Se vé pues que las esportaciones para el estrangero en los once años anteriores á 1852, escluyendo las colonias, aumentaron en razon de £ 7,210,155: en el segundo periodo, de once años de una política mas ilustrada, elevó ese aumento á £ 31,431,992.

El Economist haciendo sus observaciones sobre estos resultados termina con estas palabras.

“Si algunos de nuestros vecinos que principian á libertarse tímidamente de las trabas de sus antiguos y falsos sistemas comerciales, necesitasen de hechos que les den certeza de las ventajas y seguridad del camino que principian á trillar, ninguno hay por cierto mas adaptado á ese fin que aquel que suscintamente acabamos de esponer.”

Creemos que la simple inspeccion de este luminoso cuadro estadístico bastará para demostrar en su verdadera luz las ventajas del comercio libre, sobre el proteccionista. Pero no se crea que estos resultados se circunscriben tan solamente á Inglaterra; donde quiera que este sistema ha sido adoptado, aun parcialmente, ha dado los mismos resultados. Independiente de los muchos ejemplos que pudieramos citar, nos satisfaremos para comprobarlo con uno de los ejemplos que nos ofrece Mr. Chevalier, cuando dice:

“La Bélgica hacia parte de la Francia hacen 35 años (1853) y nuestra industria sostenia con ella la concurrencia de la suya. En la Prusia y en los otros Estados Alemanes, cuando el Zollverein sometió los tejidos de algodon y de lana á la concurrencia de la Saxe, sus industriales se creyeron muertos. Dos ó tres años despues su industria estaba aun mas floreciente que nunca. Lo mismo sucedió en Inglaterra cuando la prohibicion sobre la seda fuera levantada.”