—Valga o no valga, es preciso que no se sepa.
—Sería muy conveniente.
—Indispensable.
—Indispensable.
—¿Pero cómo se logra?
—Venciendo y matando Vueseñoría a Alí en el combate.
—Eso pronto está dicho: ¿y si yo sucumbiera?
—¡Imposible! El conde de Lara no puede menos de vencer a un infiel.
—Aun cuando eso fuera así, que ni tú ni yo lo pensamos, ¿en los ocho días que faltan no puede ocurrírsele descubrir lo que hasta aquí ha callado, o confiárselo al salvaje de Olea que se ha declarado su amigo?
—Y que apenas lo supiera lo referiría en voz clara e inteligible.