¡Venganza! ¡Venganza!—¡Su corazón ha muerto!

¡Infeliz lunar, infeliz defecto, infeliz debilidad, infelices todas las faltas que tenga la hermosura!

La crítica, la murmuración, la calumnia levantan sus cabezas de serpiente...

He aquí su grito de guerra: «¡Desprecio á los hombres! ¡Guerra al amor!»

¡Desdichada!

«¡Viva la libertad, la independencia, el celibato!»

¡Qué ironía!

¡Sarcasmos sangrientos de un orgullo despedazado!

Tiene treinta años: ¡treinta siglos de amargura!

A su alrededor todo es luz; ella sombra: todo melodía; ella silencio: todo vida; ella muerte.