A las dos, los que comen á las ocho, que son muchos, principiando por mi persona.

Pues volvamos la oración por pasiva.

A las tres, comen los que almorzaron á las nueve.

A las cuatro, los que almorzaron á las diez.

A las cinco, los que almorzaron á las once.

A las seis, los que han de cenar á las doce.

A las siete, los que cenarán á la una.

A las ocho, comen los que almorzaron á las dos, meriendan los que comieron á las tres y cenan los que comieron á la una.

A las nueve, se come y se cena.

A las diez, cenan los que comieron á las cuatro.