—Matilde, Pepita... ¡Gracias á Dios que parecéis por aquí!...—Ya sé que os divertís mucho...

—¡Oh! tres noches nada más en toda la semana pasada.

—Diga V. que no, Marquesa: que las siete noches han tenido función.

—¿Cómo, mamá?

—¡Justo!—Verá V.—El lunes............

SEGUNDA VISITA.
DEL LUJO.—BAILE EN CASA DE LA SEÑORA CONDESA DEL MONTIJO.

—Cuando V. S. guste...

—Vamos... Vamos á comer.

—Buenas noches.

—¡Bonita hora de venir, señor folletinista!