Pero él está distraido... tal vez fastidiado...

Se acaba el wals. ¡Todas se han reido de ella!

El que fué su pareja huyó sin saludarla.

Ahora todas tienen á su lado un galanteador... un enamorado...

Ella está sola y callada, crispada y lúgubre, como el reo en el banquillo después de la ejecución.

¡Y aquí terminan los placeres de su juventud!—Ya no volverá á bailar en toda su vida.—¡Esta vez... ha sido la primera y la última.

V.

¡Qué amable, qué política, qué complaciente es una fea!

¡Y qué cruel es el hombre!

¡Ni una palabra, ni una mirada, ni un consuelo para la hijastra de la naturaleza!