—No lo digo por mí...¡Ya se hubiera guardado,
por más corregidor que sea, de decirme los ojos tienes
negros!

La que así hablaba era fea en grado superlativo.

—Pues mira, hija, ¡allá ellos! (replicó el llamado 29-5
Manuel). Yo no creo al tío Lucas hombre de consentir...¡Bonito
genio tiene el tío Lucas cuando se
enfada!...

—Pero, en fin, ¡si ve que le conviene!...—añadió
la tía Josefa, retorciendo el hocico. 29-10

—El tío Lucas es hombre de bien...(repuso el
lugareño); y a un hombre de bien nunca pueden convenirle
ciertas cosas...

—Pues entonces, tienes razón...¡Allá ellos!—¡Si
yo fuera la señá Frasquita!... 29-15

—¡Arre, burra!—gritó el marido, para mudar la
conversación.

Y la burra salió al trote; con lo que no pudo oírse
el resto del diálogo.

X

DESDE LA PARRA