—Embózate, que hace fresco...—dijo la señá
Frasquita, cerrando con llave, tranca y cerrojo.
Y no hubo más adiós, ni más beso, ni más abrazo, ni 59-15
más mirada.
UN AVE DE MAL AGÜERO
Sigamos por nuestra parte al tío Lucas.
Ya habían andado un cuarto de legua sin hablar palabra,
el Molinero subido en la borrica, y el Alguacil
arreándola con su bastón de autoridad, cuando divisaron
delante de sí, en lo alto de un repecho que hacía el 60-5
camino, la sombra de un enorme pajarraco que se dirigía
hacia ellos.
Aquella sombra se destacó enérgicamente sobre el
cielo, esclarecido por la luna, dibujándose en él con
tanta precisión, que el Molinero exclamó en el acto: 60-10
—Toñuelo, ¡aquel es Garduña, con su sombrero de
tres picos y sus patas de alambre!
Mas, antes de que contestara el interpelado, la sombra,
deseosa sin duda de eludir aquel encuentro, había
dejado el camino y echado a correr a campo travieso 60-15
con la velocidad de una verdadera garduña.