—Señá Frasquita... (repitió la noble dama, al ver
que la Molinera no se había movido de su sitio):—le he
dicho a V. que puede pasar y sentarse.
Esta segunda indicación fue hecha con voz más 104-15
afectuosa y sentida que la primera....—Dijérase que
la Corregidora había adivinado también por instinto, al
fijarse en el reposado continente y en la varonil hermosura
de aquella mujer, que no iba a habérselas con un
ser bajo y despreciable, sino quizá más bien con otra 104-20
infortunada como ella;—¡infortunada, sí, por el solo
hecho de haber conocido al Corregidor!
Cruzaron, pues, sendas miradas de paz y de indulgencia
aquellas dos mujeres que se consideraban dos
veces rivales, y notaron con gran sorpresa que sus almas 104-25
se aplacieron la una en la otra, como dos hermanos que
se reconocen.
No de otro modo se divisan y saludan a lo lejos las
castas nieves de las encumbradas montañas.
Saboreando estas dulces emociones, la Molinera entró 104-30
majestuosamente en el salón, y se sentó en el filo de
una silla.
A su paso por el molino, previendo que en la Ciudad
tendría que hacer visitas de importancia, se había arreglado
un poco y puéstose una mantilla de franela negra, 105-5
con grandes felpones, que le sentaba divinamente.—Parecía
toda una señora.
Por lo que toca al Corregidor, dicho se está que
había guardado silencio durante aquel episodio.—El
rugido de la señá Frasquita y su aparición en la escena 105-10
no habían podido menos de sobresaltarlo.—¡Aquella
mujer le causaba ya más terror que la suya propia!
—Conque vamos, tío Lucas... (prosiguió Doña
Mercedes, dirigiéndose a su marido). Ahí tiene V. a
la señá Frasquita.... ¡Puede V. volver a formular 105-15
su demanda! ¡Puede V. preguntarle aquello de su
honra!
—Mercedes, ¡por los clavos de Cristo! (gritó el
Corregidor). ¡Mira que tú no sabes de lo que soy
capaz! ¡Nuevamente te conjuro a que dejes la broma 105-20
y me digas todo lo que ha pasado aquí durante mi
ausencia!—¿Dónde está ese hombre?
—¿Quién? ¿Mi marido?... Mi marido se está
levantando, y ya no puede tardar en venir.