Pretendió ¡ay de mí otra vez

Y otras mil! con fementidas

Palabras, buscar disculpa

A su amor. ¿A quién no admira

Querer de un instante á otro

Hacer la ofensa caricia?

¡Mal haya el hombre, mal haya

El hombre que solicita

Por fuerza ganar un alma,

Pues no advierte, pues no mira