Si algo temió, su desengaño adora,
Y en amor le convierte.
¡Oh cuántos han amado desta suerte!
¡Oh cuántos han querido,
Recibiendo por gracia los agravios!
Deste error no han podido
Librarse los más doctos, los más sabios;
Que la mujer más cuerda,
De haber amado, amada no se acuerda.
Cuando Don Luis me amaba,