A oir satisfaccion (que ántes
Que ella la diga, la creo),
Me iré á Flándes, consolado
De que sus disculpas llevo,
Que haciendo amistades, sean
Camaradas de mis celos.
Porque así estaré seguro,
Que ni el pesar ni el contento
Me maten: bien como aquel
Que está herido de un veneno,