La voz, balbuciente el labio,

Turbada la vista, ruda

La razon, ciego el discurso,

Torpe el sentido, confusa

La vida, y suspensa el alma,

Me han dejado la escultura

Del barro no más; pues sólo,

Bronca informe estatua bruta,

Tengo ojos, y no ven;

Tengo oidos, y no escuchan;