El miércoles 16, por la noche, refrescó el viento demasiado, y causó grande marejada.

El jueves 17, á las 8 de la noche, les sobrevino de repente un huracan de viento sud-oeste muy récio, que cogiéndoles con las cuatro principales largas, los puso en manifesto peligro de desarbolar, y mas habiéndoles tornado por la lua; pero al fin pudieron aferrar las tres, excepto la del trinquete, con la cual corrieron á popa, haciendo camino al sud-oeste.

El viernes 18, se hallaron á medio dia en 42 grados y 33 minutos, hácia donde se pone comunmente el rio del Sauce; pero los vientos contrarios no les permitieron arribar á él. Y viendo que el agua escaseaba, pues no se pudo meter mas por la pequeñez del navio, que el tiempo era ya de invierno por allí; que este rio estaba muy cercano á Buenos Aires; y muy lejos del estrecho de Magallanes, en cuyas cercanías era el órden de poblar, que segun relaciones de algunos españoles, que desde Buenos Aires han llegado á dicho rio, y de los indios que pueblan sus márgenes tierra adentro, y van algunas veces hácia el mar, es de malas calidades hácia su boca, prosiguieron adelante sin entrar en él, y en 41 grados encontraron las corrientes del mar.

El sábado 26 de Marzo, á las 10 de la mañana, se reconoció estar sentido el palo mayor en la parte superior, y se le echó un refuerzo. Halláronse, al observar el sol, en 35 grados y 36 minutos; y habiéndose hallado el lúnes 28 en 35 grados y 43 minutos, los hicieron retroceder las corrientes, pues el martes 29 se hallaron en 36 grados y 23 minutos.

Jueves 31, á las 5-1/2 de la mañana, se hallaron por fin al norte del cabo de Santa Maria, cuatro leguas de tierra.

Viernes 1 de Abril, estuvieron á medio dia en 34 grados y 48 minutos, al este, un cuarto al nord-este del cabo de Santa Maria, á tres leguas de distancia. A la una y media descubrieron el Pan de Azucar al oeste, y á las 5-1/2 á su barlovento, una embarcacion que navegaba al Rio de la Plata, y su vista los obligó á preparar la artilleria y las armas.

Sábado 2, á las 6 de la mañana, en frente de Maldonado, descubrieron á sotavento la embarcacion del dia antecedente aterrada, y se reconoció llevaba vela latina, y á medio dia echaron un gallardete español en el palo mayor, para llamar la embarcacion, que conocieron ser tartana. A las 2 de la tarde, teniéndola mas cerca, echaron vela española, asegurándola con un tiro de cañon sin bala; por lo cual á poco rato se acercó dicha tartana, que venia á cargo de D. Joseph Marin, de nacion francés, quien dijo haber salido de Cadiz por Enero, con pliegos de Su Magestad para el Gobernador de Buenos Aires, y que por no traer práctico del rio, seguiria la derrota de este navio, como lo egecutó: y el lúnes 4 de Abril, á las cinco de la tarde, dieron fondo á tres leguas de Buenos Aires, y á las 5-1/2 entraron los tres Jesuitas en la lancha con el capitan del navio, y el de la tartana, y á las 7-1/2 llegaron á dar cuenta de su arribo al Gobernador de Buenos Aires, D. Joseph de Andonaegui, quien cuatro meses antes los habia despachado, de órden de nuestro Rey (que Dios guarde), á esta demarcacion de la costa hasta el estrecho de Magallanes.

Lo que en general se puede decir es, que dicha costa del Océano, que se extiende desde el Rio de la Plata hasta la extremidad del continente de esta América meridional ó austral, y se llama comunmente Costa de los Patagones, está situada entre los 36 grados y 40 minutos, y los 52 grados y 20 minutos de latitud austral. Corre desde el Cabo de San Antonio hasta la bahia de San Jorge al sud-oeste: desde esta bahia hasta el Cabo Blanco corre nor-oeste; desde Cabo Blanco hasta la isla de los Reyes, norte-sur; y desde la isla de los Reyes hasta el rio Gallegos corre al sur-sud-oeste, formando varias ensenadas: y ultimamente desde aquí al Cabo de las Vírgenes corre al sud-este. Toda la costa hasta los cuarenta y tres grados, es tierra baja, y dicen que cerca de tierra se halla poco fondo. Desde los 44 grados, navegando hácia el sur, es casi toda la tierra de la costa bien alta, hasta la bahia de San Julian, y en 44, 45 y 46 grados de latitud se halla mucho fondo cerca de tierra: y así por esta altura, navegando de noche, no hay que fiarse de la senda, pues se hallan 40 brazas á una legua de la tierra, y el mismo fondo se halla muchas leguas la mar afuera. Desde San Julian al puerto de Santa-Cruz es la tierra rasa, y hace barrera alta en la orilla del mar: hállase en todo el intermedio buen fondo. De Santa-Cruz al rio Gallegos vuelve á ser la tierra moderadamente alta, y luego hasta el cabo de las Vírgenes es la costa baja.

En el Cabo de Matas es peligrosa la navegacion de noche en la cercania de la tierra, á causa de las islas, que salen mucho al mar, y la de mas afuera es la mas baja. Tambien es poco segura la costa desde la isla de los Reyes hasta San Julian, por lo cual conviene en esta altura navegar á buena distancia de tierra.

Los vientos que corren en estos mares, en el verano y estio, son nortes, nord-oestes, oestes y sud-oestes. Los estes y sud-estes, que serian los mas nocivos, no reinan en este tiempo. De los sobredichos, los sud-oestes levantan mucha mar, y son casi ciertos en las conjunciones, oposiciones y cuartos de luna. Las mareas incomodan mucho la navegacion por la costa: en algunas partes sube y baja seis brazas perpendiculars, causando este flujo y reflujo mucha diversidad de corrientes, que unas veces corren á lo largo de la costa, y unas al norte y otras al sur, y tal vez encontrándose unas con otras, corren hácia el este y el sud este.