—¡Toma! ¿Y cuándo me los vas a pedir?
—Cuando me decida a mudarme.
—¿Ahora salimos con esas?
Luis, entonces, le explicó detalladamente su situación con Boncamí.
—Estos días he estado yo viviendo a costa suya; no me parece digno ni correcto abandonarle ahora que yo dispongo de dinero y él no tiene un cuarto.
Pedrosa estuvo conforme. Solo se le ocurrió una objeción.
—Y eso, ¿será cuestión de muchos días?
—Oh, no; quince, a lo sumo; en cuanto termine un retrato que está haciendo.
—Bueno, no hay que hablar más. Vamos con otra cuestión. ¿Has visto a Castro?
—No.