¡Trapalona! ¡Lagartona!

¡Furia, catapulta, aborto...

que de perjurio blasona!

Has de ver cómo me porto;

pues esta tarde en la cueva

adonde el hado te lleva,

juro por quien fuí y no soy

que he de vengarme y que voy

a dejarte como nueva.

Porque al hacer explosión