JESSY.—Pero ¿está usted muy seguro de que hay que comprender a Corneille para interpretar el papel del Pudor en las Locuras Medianas?
TALMA.—¡Sí...!
Este principia distraídamente a entretenerse.
JESSY.—¿Acaso Gandouille tutea a Racine...?
TALMA.—¿Quién es ese Gandouille...?
JESSY.—El cómico que ha perpetrado la revista en que yo trabajo y que hace todas las porquerías que estrena la señora Grattemimi.
TALMA (ajeno a todo esto).—¡No lo sé...! ¡Es posible...! ¡Todo es posible...!
JESSY.—Y usted, que se codea con Molière, ¿qué está buscando en este momento por los alrededores de mis ligas...? Sin duda, esto es lo que usted llama un sendero de espinas...
TALMA.—¡Le suplico, querida mía...!
JESSY.—¡Comprendido...! Es el oficio que entra, como suele decirse... ¡Bah...! ¡Yo soy una buena muchacha...!