CHADD.—¡Como usted quiera! ¡Tiene gracia...!
CÉSAR (indicándole una silla).—«¡Chair...!»
CHADD (repitiendo).—«¡Chair!» ¡En francés, esto quiere decir otra cosa muy distinta y resulta más bonito...! ¡En fin!...
CÉSAR (indicándole la mesa).—«¡Table!»[2]
CHADD (riendo).—¡Eres bonita...! ¡Y hueles bien...! ¡Y esto significa una mesa...! ¡Qué lengua tan hermosa es la lengua inglesa...!
CÉSAR (oliendo una rosa).—«¡Good smell...!»
CHADD (furiosa).—¿Cómo...? ¿Que esto tiene gusto a suela? ¿Una rosa...? ¡Eso es demasiado fuerte...! ¡Usted está de buen humor!
CÉSAR (interrumpiéndose).—«Good smell» significa «buen olor». ¡Si usted me ataja a cada paso, no acabaremos nunca...!
CHADD.—Tiene usted razón; pero me parece que estamos perdiendo el tiempo. Yo, amigo mío, no tengo empeño en aprender la lengua inglesa, sino solamente en conocer unas treinta frases de inglés que me son necesarias. Por esta causa no gaste usted su tiempo hablándome de la silla, de la mesa, de la suela y de un montón de cosas sin importancia.
CÉSAR (resignado).—¡Como usted guste, señora...! ¿Qué es lo que desea...?