CHADD.—¡Nunca me he divertido tanto...! ¡Un mocoso que despabilar! ¡Si lo llego a saber, pago cuarenta lecciones...!
CÉSAR (molesto).—¡Usted dispense, señora...! Yo no he dado derecho a suponer...
CHADD.—¡Siéntese otra vez...! ¡Tengo todavía derecho a treinta minutos de su presencia...! Ya le miro...
CÉSAR (hablando en inglés).—«Table»... «Chair»... (Indica estos objetos.)
CHADD (preocupada).—¡Sí... sí...! ¡Déjelo para después...!
CÉSAR.—«What a fair foot»... (Indica el pie de Chadd.)
CHADD (furiosa).—¿Qué...?
CÉSAR.—Esto quiere decir en inglés: «¡Qué pie tan encantador...!»
CHADD.—¡No había caído...! ¡Tiene gracia esta lengua...! Todos los piropos parecen insultos... Yo había comprendido «¡Vete a hacer...!»
CÉSAR (confuso).—¡Jamás, señora, me hubiera permitido tal cosa...!