Fuerte como la muerte.
(PEDRO MATA)
FUERTE COMO LA MUERTE
De pie, con las manos en los bolsillos, frente a la luna del escaparate, estuvo largo rato mirando, vacilante y perplejo, sin acabar de decidirse. Se decidió por fin.
—A ver, ese collar... ¿Me hace usted el favor?
Un dependiente le sacó del escaparate y le extendió en el mostrador sobre un retal de terciopelo azul. El le examinó detenida y minuciosamente.
—Sí, está bien... es bonito. Me gusta; ¿qué vale?