—Otra carta de donación otorgada por el Rey Alfonso VIII al Monasterio de Santa María de La Vid y a su abad Domingo de meam villam que dicitur Guma, con todas sus pertenencias y términos de una y otra parte del Duero, et inter vado de Condes et Sozuar.

—Dejémoslo. Adelante, licenciado.

—Fray Feliciano de Sevilla: Racional campana de fuego, que toca a que acudan todos los fieles con agua de sufragios a mitigar el incendio del Purgatorio, en que se queman vivas las benditas ánimas que allí penan.

—Al fuego inmediatamente.

—Otra donación de Alfonso VIII y de su mujer Leonor al Monasterio de La Vid, de la Torre del Rey, Salinas de Bonella, y varias fincas, y marcando los límites de Vadocondes y Guma.

—Diablo con los frailes, ¡cómo tragaban!—exclamó Aviraneta.

—Otra donación de Alfonso VIII al Monasterio y a su abad don Nuño de las villas de Torilla y de Fruela, a cambio de mil morabetinos alfonsinos.

—Esto de los morabetinos sospecho que no le debió hacer mucha gracia a don Nuño—dijo Aviraneta.

—Augustinus: De prœdestinatione sanctorum.