Aviraneta montó en el suyo, y todos juntos comenzaron a galopar camino de Burgos.
LIBRO CUARTO
EL EMPECINADO CONTRA MERINO
I.
DON JUAN MARTÍN Y SALVADOR MANZANARES
El jefe político de Burgos, don Joaquín Escario, conferenció con Aviraneta para comenzar la nueva campaña que había que emprenderse contra el Cura Merino. Las fuerzas dispuestas eran ya considerables; dos batallones de infantería y dos escuadrones de caballería. El jefe político no podía dar mando a Aviraneta; así que éste tendría que ir como delegado del Gobierno con los comandantes Osorio y Suero. Diamante y el Lobo no podrían tampoco ingresar en los escuadrones del ejército regular.
Vaciló en aceptar Aviraneta; pero al asegurarle el jefe político que el Gobierno había despachado una orden al Empecinado para que tomase el mando de las tropas de la provincia, aceptó. Debían acompañar al Empecinado los oficiales don Jacobo Escario, hermano del gobernador, don Florencio Ceruti y don Salvador Manzanares.
Se decidió formar una compañía volante dirigida por Aviraneta, que haría el servicio de información, y en esta compañía se alistaron Diamante, el Lobo y Jazmín.
La compañía volante y las fuerzas regulares salieron al campo en seguida.