Pues, amiguito,
trague esa china
que no hay más quina
para ese mal.
Concluída la copla, un coro de bárbaros comenzó con el estribillo:
Trágala, trágala,
trágala, trágala
trágala, trágala,
perro,
ya que no quieres
Pues, amiguito,
trague esa china
que no hay más quina
para ese mal.
Concluída la copla, un coro de bárbaros comenzó con el estribillo:
Trágala, trágala,
trágala, trágala
trágala, trágala,
perro,
ya que no quieres