Jerónimo Merino.
»La contestación, luego, luego.»
Aviraneta, iracundo, escribió:
«A don Jerónimo Merino: Muy señor mío y capellán: Dejé escapar la otra vez, por compasión, al cura hipócrita que se presentaba humilde. Si la sangre de la morralla absolutista es la sangre de cristiano, prefiero no tener con ella más relación que la necesaria para derramarla abundantemente. Somos menos que ustedes, es verdad; pero tenemos más alma. Si se entregan, los trataremos con conmiseración.
Aviraneta.»
Al día siguiente volvió de nuevo el ataque, con alternativas de avance y retroceso de los sitiadores; y por la noche éstos se apoderaron de la casa del Cojo.
Al amanecer del día siguiente, un soldado que estaba en una guardilla de la casa de los Sevillanos de vigía vino corriendo a decir que se acercaban tropas del lado de Lerma. Aviraneta corrió a la guardilla y enarboló su anteojo. Eran las tropas del Empecinado. Estaban a salvo. Aviraneta y Allegui pensaron en el medio de cortar la retirada a Merino y a su gente. Se preparó el pelotón de caballería y se abrió la puerta del zaguán de la cuadra. Luego todas las fuerzas de Allegui y de Aviraneta, abandonando la casa de los Sevillanos, se apostaron a la salida del pueblo por donde Merino tenía que pasar.
El Empecinado y los suyos avanzaron despacio. Los de Merino se dispusieron a defenderse; pero Allegui y Aviraneta les atacaron por la espalda y les hicieron diez o doce muertos. Los de Merino se dieron a la fuga y en un momento desaparecieron.
Después de celebrar la salvación del peligro en que se habían encontrado, Aviraneta marchó a hablar con el Empecinado. Intentó convencerle de que el sistema de dejar guarniciones pequeñas en los pueblos era malo, como el de tener varias columnas, y el general se decidió a formar solamente dos brigadas que operaran en combinación.
Mientras esperaban en Tordueles la llegada de Manzanares, se supo que el Cura Merino había avanzado, furioso por su derrota, hasta el Monasterio de Arlanza, sitiándolo en seguida. Había en el antiguo edificio ruinoso un destacamento del batallón de voluntarios de Cataluña, con su jefe.