El ejército constitucional luchará con un ejército poderoso, como el francés, y contra las partidas absolutistas españolas, que serán casi todo el grueso de las guerrillas de la Independencia.

Yo, si fuera Gobierno, ¿sabe usted lo que haría? Perdone usted que exponga mi opinión. Pues comenzaría, desde ahora, a arreglar las murallas de Cádiz y a artillar bien los alrededores. Si la guerra estallara inmediatamente, cogería al Rey y lo llevaría allí. Luego amontonaría en Cádiz la tropa más segura, dejando abiertas las demás ciudades. Y defendería Cádiz durante seis meses o un año, y si la cosa salía mal, cogería a nuestro repugnante Soberano y lo mandaría ahorcar.

Me vuelvo a España dentro de unos días, porque creo que no tengo ya nada que hacer aquí.

A.»


XI.
LOS SARGENTOS DE LA ROCHELA

Aviraneta había aplazado la marcha a España al recibir aviso de la Alta Venta Carbonaria, de París, para que se quedara.

Iban a ejecutar a los cuatro sargentos de la Rochela, y el Comité director necesitaba todos los hombres de buena voluntad para intentar salvarlos.

Se había pensado en sobornar al encargado de su custodia, y éste pedía sesenta mil francos.