Portas acompañó a Aviraneta hasta doscientos pasos de los centinelas constitucionales.
Al día siguiente, por la noche, Bessieres abandonaba Huete, clavando antes la artillería. De Huete se dirigió por la villa de Peraleja hacia las sierras de Priego, cruzó la provincia de Cuenca y apareció en Poveda de la Sierra.
El ejército constitucional se destacó en su persecución, y en Almonacid se prendió a algunos rezagados, entre ellos a Pepa Garzón, la mujer de Joaquín Capapé, mujer guapetona y de buen trapío.
IX.
HACIA ARAGÓN
El día 15 de febrero los constitucionales llegaron al Puente de Priego, encontrándolo tan bien fortificado que no pudieron forzarlo.
Aviraneta habló a unos pastores, indicándoles que si le enseñaban un vado próximo les daría lo que le pidiesen. Uno de los pastores se presentó a la noche diciendo que él le conduciría si le daba cinco duros.
Se le dieron, y a las tres de la mañana del día siguiente, completamente a obscuras, atravesaron el río Aviraneta, el Empecinado y Van-Halen, cuatro o cinco caballos y cincuenta infantes. Esta pequeña fuerza marchó paralelamente al río, se acercó al Puente de Priego y comenzó el fuego.
Los facciosos se creyeron cortados por la división completa del Empecinado, y abandonando sus trincheras del puente se retiraron en dispersión.