—Pues dentro de una hora comeremos aquí. Si quiere usted venir...

Le dije que Aviraneta me había enviado para que me diera ciertos datos acerca de sus futuros planes.

—¿Conoce usted a Altuna?—me preguntó.

—No.

—Pues vaya usted a verle al pueblo. Estará ahora en la fonda de Hoyartzábal.

Fuí a la fonda y lo encontré. Asensio Ignacio Altuna, el secretario de la empresa Paz y Fueros, dirigida por Muñagorri, era hombre alto, rubio, de buen color, de ojos claros, con un aire atlético.

—¿Ha comido usted?—me preguntó.

—No.

—Quédese usted a comer aquí.

—Me ha invitado también Muñagorri.