Aurten eztegu izango
Fortuna charra;
Bici galdu ezquero,
Acabo guerra.
(Este año no tendremos mala fortuna; perdiendo la vida, se acabó la guerra.)
Le compré al cantor varias de sus canciones y volví a San Sebastián, y esperé a que me avisara Jáuregui para ir a Vera. En tanto, pedí a Bayona un libro que había comprado meses antes, que se titulaba Campañas de 1813 y de 1814 sobre el Ebro, los Pirineos y el Garona, por Eduardo Lapene. Cuando me lo mandaron leí la parte que hablaba de combates entre franceses y aliados en el Bidasoa y en las proximidades de Vera.
Aquellos días de lluvia charlé bastante con el antiguo amigo de Aviraneta, el cabo de chapelgorris, Juan Larrumbide, Ganisch, en la taberna del Globulillo, de la calle del Puerto de San Sebastián, quien me dijo que iba a ir también en la expedición a Vera.
El día primero de abril me avisó Jáuregui y fuimos a Oyarzun.
A mí me dieron un hermoso caballo, y, como llevaba un magnífico impermeable y un sombrero también impermeable, llegué sin mojarme a Oyarzun.
Ganisch, que conocía todos los rincones de la provincia, me llevó a un caserío de Arichulegui, donde comimos admirablemente y donde dormimos igualmente bien.