XIII.
DE BIRIATU A ERLAIZ

Volví a Hendaya, y me dijeron allá que la gente de Muñagorri estaba acampada en un grupo de casas llamado Lastaola, del camino de Irún a Vera, y que los carlistas vigilaban de cerca a los muñagorrianos.

Me aseguraron que para comunicarse con ellos lo mejor era ir por la orilla del Bidasoa, hasta enfrente de Lastaola.

LASTAOLA

Conocía yo el camino perfectamente; fuí de Hendaya a Behovia francesa, y de Behovia, por la orilla del río, pasando por debajo de Biriatu, hasta llegar frente por frente de la vieja casa de Lastaola.

Al acercarme a este sitio vi unas barcas en el río y un cable fijo que iba de un lado a otro del Bidasoa.

Me encontré allí con una muchacha joven que discutía con el barquero porque quería cruzar a la otra orilla.

—¿Es que no se puede pasar?—le pregunté yo al barquero.