—¡Qué asco! Yo con un hombre como usted no iría a ninguna parte.
—Yo con una mujer como usted iría a algunos sitios.
—¡Bah! ¿Se las va usted a echar de Don Juan?
—¿Por qué no?
—Conmigo no tendrá usted éxito.
—¡Oh, sí! ¡Quién sabe!
—¡Qué estúpido es usted!
—Quizá. Usted también es un poco pedante.
—¡Yo!
—Sí.