—No me basta.
El cochero se puso a cantar:
Yo tengo una cachuchita
sólo para mi recreo.
Luego se dedicaba al estribillo:
Vámonos,
china del alma;
vámonos
a Puerto Rico;
—No me basta.
El cochero se puso a cantar:
Yo tengo una cachuchita
sólo para mi recreo.
Luego se dedicaba al estribillo:
Vámonos,
china del alma;
vámonos
a Puerto Rico;