Una cosa que me asombró leyendo la Biografía Universal, principalmente los tomos del «Suplemento», que se referían a hombres contemporáneos, fué ver que casi todos ellos habían sido de una perfecta inmoralidad: ladrones, inconsecuentes y traidores. Además, no sólo ocurría esto, sino que casi todos los traidores habían sido premiados, y casi todos los hombres fieles a una causa acababan en la miseria, en la prisión o en el patíbulo.

Era un ejemplo verdaderamente inmoral. Yo me fijaba, sobre todo, en españoles y franceses. Los fieles a una idea, Robespierre, Vergniaud, Saint-Just, Ney, Berton, Riego, el Empecinado, Torrijos, caían en la lucha; en cambio, los Tayllerand, los Fouché, los Bernardotte, los Soult, subían como la espuma.

La ingratitud de los reyes era verdaderamente espantosa. Fernando VII fusilaba a los generales de la Independencia, que habían luchado heroicamente por él, y hundía en la miseria a Godoy, que quizá era su padre; Luis XVIII daba pensiones a los bonapartistas y republicanos y dejaba abandonado a Fauche-Borel, agente de los Borbones durante más de treinta años, que, viéndose en la vejez, sin amparo, acabó suicidándose. María Cristina, traicionando a los que la defendían, pactaba con Don Carlos, y este último veía con inquietud los éxitos de Zumalacárregui y escuchaba con tranquilidad la noticia de su muerte.

Si de la historia puede desprenderse una moral, de la historia de nuestro tiempo no podía desprenderse más que una lección de inmoralidad.

¡Qué grandes hombres de estercolero todos los grandes hombres de la época! Me hizo pensar mucho su ejemplo. ¿Es que los hombres, como las hortalizas, necesitarán el fiemo para crecer y desarrollarse?—pensaba—. ¿Es que las sociedades honestas y virtuosas no producirán más que hombres mediocres?


IX.
NOTICIAS DE AVIRANETA

Al marcharse Aviraneta de Bayona leí la prensa española con curiosidad, por ver si aparecía su nombre y en qué concepto se le tenía.

Unas tres semanas después de su marcha lo encontré citado en el periódico El Eco de la Razón y de la Justicia.