—No lo soy cuando no lo puedo ser.

—¿Ni con los amigos?

—Ni con los amigos. Cuando mis secretos no son míos no se los comunico a nadie.

—Está bien. ¿Sabes que me han hecho coronel?

—Lo sé—dijo Aviraneta—; lo sabía antes que tú.

—A ver, explica cómo puede ser eso.

—Un ministro que tú conoces me dijo, hace meses: «Le vamos hacer coronel a Martín, al amigo de usted. ¿Qué le parece a usted?» Yo le contesté: «¡Muy mal!»

El jefe y sus compañeros quedaron asombrados. Aviraneta, cuando pasó un momento, añadió:

—¡Muy mal!—le dije—; creo que le deben ustedes hacer general.

La actitud de los oficiales cambió por completo, y algunos se echaron a reir a carcajadas.