—No necesito estar muy decidido para ir.

—¿Sabes teneduría de libros?

—Sí.

—¿Y tienes práctica?

—También.

—¿Llevas dinero a América?

-No.

—¿Y no te convendría más hacer aquí unos cuartos antes de marcharte?

—Sí; pero esto me parece muy difícil.

—¿Tienes precisión de embarcar en seguida?