—¿De manera que se dedica a la explotación de la caridad?

—Sí; ahora, además, como te decía, tiene una clínica que ha puesto con dinero del suegro. Yo he estado ayudándole; la verdad es que me ha cogido de primo; durante más de un mes he hecho de albañil, de carpintero, de mozo de cuerda y hasta de niñera; luego me he pasado en la consulta asistiendo a pobres, y ahora que la cosa empieza a marchar, me dice Julio que tiene que asociarse con un muchacho valenciano que se llama Nebot, que le ha ofrecido dinero, y que cuando me necesite me llamará.

—En resumen, que te ha echado.

—Lo que tú dices.

—¿Y qué vas a hacer?

—Voy a buscar un empleo cualquiera.

—¿De médico?

—De médico o de no médico. Me es igual.

—¿No quieres ir a un pueblo?