—No.
—Pues, ¿quién es usted?
—¿No sabe usted quién soy? Soy el Gato. ¿Qué me quieren? ¿Me quieren fusilar?
—No. Yo soy Echegaray, que he salido del calabozo.
El Gato no sabía quién era.
—¿Quién? ¿Quién?—me preguntó.
—El Pisaverde que se ha escapado del calabozo.
El Gato se acercó á mí en la obscuridad.
—Vamos, vamos—exclamó con ansia.
—¿Y Lara?—le dije yo.